No hay manera de que se enteren. El letargo veraniego, la canícula, ha embotado nuevamente el cerebro de nuestros ilustrados periodistas de agencia -que son los que generan los titulares de los que chupan todos en cadena sin fin- y han vuelto a confundir la velocidad con el tocino.

"ETA inicia su campaña de verano" ¡Pues vaya impuntualidad! porque para espantar al turismo hay que poner las bombas cuando los turistas no han decidido sus vacaciones... No cuando están en medio de ellas. No se enteran.

Como siempre, hay que estar ojo avizor para ver lo que los medios no quieren, o no saben, ver. Excepto Monseñor del Mundo que siempre ve lo que le interesa a su recaudación. Y mi ojo me dice que estas bombas son un "chis-pum" de tamborcete txistulari de ETA en apoyo al referéndum de Ibarretxe. Son los fuegos artificiales de una coreografía macabra que no hace sino subrayar que la aventura de Ibarretxe es una locura más de un "iluminado" vasco, de esos que nos tienen tan acochinados a los benditos demócratas.

ETA apoya con sus bombas la iniciativa de Ibarretxe... Debería haber sido el titular.

Con lo majos que son los vascos normales, los nobles, los no retorcidos, los no contaminados por la locura secesionista sabiniana, loco engendrador de un odio a España -probablemente con alguna razón histórica y coyuntural, cuya página ya pasó- que algunos han asimilado como razón de vida, convirtiéndose en muyahidines del odio y la sinrazón democrática. Les da igual. Abusarán, como todos los delincuentes, de todas las garantías legales que les brinda el Estado democrático, mientras se ciscan en la democracia en una perversa "Ley del embudo" (lo ancho para mi y lo estrecho para el mundo)

¡Menuda peña!